El mercado de ITAD (IT Asset Disposition) en México está experimentando una transformación sin precedentes. La convergencia de factores regulatorios, tecnológicos y económicos ha creado un escenario donde la disposición profesional de activos tecnológicos deja de ser una actividad operativa marginal para convertirse en una función estratégica con impacto directo en la rentabilidad, el cumplimiento normativo y la reputación corporativa de las organizaciones mexicanas.
En este artículo ofrecemos un panorama completo del mercado ITAD en México para 2026: las cifras que lo dimensionan, las fuerzas que lo están moldeando, las oportunidades que genera y los desafíos que aún debe superar. Si eres responsable de TI, sustentabilidad, finanzas o cumplimiento normativo en una empresa mexicana, este análisis te dará el contexto necesario para tomar decisiones informadas sobre la gestión de tus activos tecnológicos.
El mercado global de ITAD ha mantenido un crecimiento sostenido durante la última década, con estimaciones que lo sitúan por encima de los 25,000 millones de dólares a nivel mundial para 2026. América Latina representa un segmento de rápida expansión dentro de este mercado, y México se posiciona como el segundo mercado más grande de la región, solo detrás de Brasil.
El panorama mexicano se define por tres realidades simultáneas. Primero, una masa crítica de equipos adquiridos durante la aceleración digital de 2020-2022 está alcanzando el final de su ciclo de vida útil, generando volúmenes de disposición que superan la capacidad actual de procesamiento formal. Segundo, la entrada en vigor de la Ley General de Economía Circular (LGEC) en enero de 2026 ha creado un marco regulatorio sin precedentes que obliga a las empresas a demostrar trazabilidad y circularidad en la gestión de sus activos. Y tercero, el fenómeno del nearshoring sigue atrayendo inversiones que multiplican el parque tecnológico corporativo instalado en el país.
A pesar de este contexto favorable, el mercado ITAD formal en México sigue estando subdesarrollado en comparación con Estados Unidos o Europa. Se estima que menos del 20% de los activos tecnológicos corporativos retirados se canalizan a través de proveedores profesionales de ITAD. El resto termina en bodegas corporativas acumulando costos ocultos de almacenamiento, se vende informalmente sin garantía de borrado de datos, o se entrega a recicladores no certificados que operan con prácticas ambientales cuestionables.
Esta brecha entre la generación de activos obsoletos y la capacidad de procesamiento profesional es precisamente la oportunidad central del mercado ITAD mexicano en 2026.
México se encuentra entre los principales generadores de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en América Latina. Según datos del Global E-Waste Monitor, el país genera más de 1.2 millones de toneladas de e-waste al año, con una tendencia de crecimiento anual cercana al 5%. De esa cifra, se estima que solo entre el 12% y el 17% se gestiona a través de canales formales de reciclaje o recuperación.
Varios factores explican esta tendencia al alza:
El dato más preocupante no es el volumen total, sino la proporción que se gestiona de forma inadecuada. México tiene uno de los índices más bajos de recolección formal de RAEE entre los países de la OCDE, lo que significa que una cantidad significativa de equipos con datos corporativos y materiales peligrosos se maneja fuera de cualquier estándar de seguridad o ambiental.
La publicación de la Ley General de Economía Circular en enero de 2026 representa el cambio regulatorio más significativo para el sector de gestión de activos tecnológicos en la historia de México. La ley establece principios de circularidad, trazabilidad, reparabilidad y modularidad que impactan directamente la forma en que las empresas deben gestionar el final de vida de sus equipos.
Para el mercado ITAD, la LGEC tiene tres efectos inmediatos:
La exigencia de trazabilidad documental y la prohibición del greenwashing elevan la barra de entrada para los operadores del sector. Las empresas que antes podían entregar sus equipos a cualquier reciclador informal ahora necesitan evidencia verificable de cómo fueron procesados. Esto canaliza volúmenes hacia proveedores profesionales de ITAD que pueden generar la documentación que la ley exige.
La LGEC refuerza la jerarquía de residuos: antes de reciclar un equipo, se debe evaluar si puede repararse, reacondicionarse o destinarse a una segunda vida útil. Esto beneficia directamente al modelo ITAD, cuya propuesta de valor se basa en maximizar la recuperación mediante remarketing antes de canalizar materiales a reciclaje.
Con plazos definidos y sanciones que van desde los 2,200 hasta más de 5.4 millones de pesos, el cumplimiento ya no es opcional. Las áreas de cumplimiento normativo y sustentabilidad están exigiendo a los departamentos de TI que implementen procesos formales de disposición, creando una demanda que antes dependía de la voluntad individual del CIO o del director de TI.
El calendario de cumplimiento de la LGEC establece que el Reglamento deberá publicarse antes de julio de 2026, lo que dará a las empresas criterios técnicos específicos. Las organizaciones que se anticipen a esta fecha estarán mejor posicionadas que las que esperen al último momento.
El panorama del mercado ITAD en México no es solo un mapa de obligaciones: es un territorio de oportunidades concretas para las empresas que entienden cómo capitalizar la transición.
El cambio más inmediato que puede experimentar una empresa es pasar de pagar por el reciclaje de sus equipos a recibir valor por ellos. Un equipo de cómputo con 3 a 4 años de uso puede conservar entre el 10% y el 35% de su valor original. Para una empresa con 1,000 equipos en rotación, esto puede representar cientos de miles de pesos anuales en valor recuperado a través de remarketing profesional.
El retorno de inversión de un programa ITAD bien estructurado es medible y, en muchos casos, convierte un centro de costo en un generador de ingresos netos.
Las empresas multinacionales que operan en México bajo el impulso del nearshoring exigen a sus proveedores y socios locales estándares de sustentabilidad comparables a los de sus operaciones en Estados Unidos y Europa. Contar con un programa ITAD certificado y métricas de circularidad documentadas se está convirtiendo en un requisito para participar en licitaciones y cadenas de suministro globales.
La presión de inversionistas institucionales por información ambiental verificable sigue en aumento. Un programa ITAD profesional genera automáticamente las métricas que alimentan los reportes ESG: toneladas de e-waste desviadas de rellenos sanitarios, materiales recuperados, emisiones de CO2 evitadas y porcentajes de reutilización. Estas cifras son especialmente valiosas porque son fácilmente auditables y directamente atribuibles a la gestión de la empresa.
Los activos tecnológicos que permanecen en inventario sin uso generan distorsiones contables y complican la depreciación fiscal. Un programa ITAD proporciona la documentación necesaria para dar de baja formalmente estos activos, alineando la realidad operativa con los registros financieros y permitiendo deducir correctamente las pérdidas o reconocer los ingresos por remarketing.
La Responsabilidad Extendida del Productor es el mecanismo de la LGEC que más impacto tendrá en la estructura del mercado ITAD mexicano a mediano plazo. Bajo la REP, los fabricantes e importadores de equipos electrónicos deben asumir la responsabilidad del ciclo de vida completo de sus productos, incluyendo la gestión posconsumo.
Aunque los plásticos son el primer sector obligatorio, la electrónica está identificada como sector prioritario. Cuando SEMARNAT publique los Acuerdos Generales Intersectoriales (AGIs) para el sector electrónico, se activarán obligaciones concretas que transformarán el ecosistema.
Para las empresas usuarias de tecnología, la REP cambia las reglas del juego en dos sentidos:
Para los proveedores de ITAD, la REP representa una oportunidad de mercado sin precedentes. Los fabricantes e importadores que necesiten cumplir con sus obligaciones de recolección y valorización posconsumo buscarán socios operativos con capacidad de procesamiento, trazabilidad documental y certificaciones reconocidas.
Más allá del marco regulatorio, varias tendencias tecnológicas están acelerando la demanda de servicios ITAD en México durante 2026:
La adopción de servicios en la nube sigue creciendo en México, tanto en infraestructura como servicio (IaaS) como en software como servicio (SaaS). Cada migración exitosa a la nube libera servidores, almacenamiento, equipos de red y sistemas de energía que deben retirarse de forma segura. Los proyectos de descomisionamiento de centros de datos corporativos son particularmente complejos porque involucran volúmenes altos, datos sensibles y equipos con valor residual significativo.
Tras la fase reactiva de 2020-2022, las empresas mexicanas están entrando en una etapa de consolidación de sus modelos de trabajo híbrido. Esto implica estandarizar los equipos asignados a empleados remotos, retirar dispositivos provisionales que ya no cumplen con los estándares corporativos y renovar los equipos que se adquirieron con urgencia durante la pandemia. Cada una de estas acciones genera un flujo de activos que requiere logística inversa y procesamiento ITAD.
La llegada de procesadores de nueva generación, las exigencias de compatibilidad con nuevos sistemas operativos y la demanda de capacidades de inteligencia artificial en dispositivos están acortando los ciclos tradicionales de refresco. Si antes una laptop corporativa podía permanecer operativa 5 años, hoy muchas organizaciones están acortando ese ciclo a 3 o 4 años para mantenerse competitivas. Más rotación significa más volúmenes de disposición. Saber cuándo renovar el parque tecnológico se convierte en una decisión estratégica vinculada directamente al programa ITAD.
El sector manufacturero mexicano, impulsado por el nearshoring, está incorporando dispositivos IoT a sus líneas de producción. Sensores, controladores, gateways y equipos de borde (edge computing) generan un nuevo tipo de activo tecnológico que eventualmente requerirá disposición. Aunque los volúmenes individuales son pequeños, la cantidad total crece exponencialmente y plantea desafíos específicos de seguridad de datos y manejo ambiental.
Los requisitos de seguridad informática están forzando la renovación de equipos que aún son funcionales pero ya no reciben parches de seguridad o no cumplen con los estándares corporativos de protección. Estos equipos representan una oportunidad interesante para el remarketing: son funcionales y pueden tener una segunda vida en contextos donde los requisitos de seguridad son menos estrictos.
A pesar de las condiciones favorables, el mercado ITAD en México enfrenta desafíos estructurales que limitan su desarrollo y que cualquier empresa debe considerar al diseñar su estrategia de disposición de activos:
Una proporción significativa del e-waste mexicano se canaliza a través de redes informales de recolección y reciclaje. Estos operadores carecen de procesos de borrado certificado de datos, no cumplen con normativas ambientales y frecuentemente exportan materiales peligrosos a países con regulaciones más laxas. Para las empresas, canalizar activos a estos operadores genera riesgos legales, de seguridad y reputacionales que pueden superar con creces cualquier ahorro percibido.
La LGEC ataca directamente este problema al exigir trazabilidad y documentación, pero la transición de lo informal a lo formal será gradual y requerirá tanto aplicación de la ley como desarrollo de infraestructura.
A diferencia de Estados Unidos, donde certificaciones como R2 y e-Stewards son requisitos estándar para proveedores de ITAD, en México el número de instalaciones con certificaciones internacionales reconocidas sigue siendo reducido. Esto dificulta la selección de proveedores para empresas que necesitan estándares comparables a los que exigen sus matrices globales. Si necesitas orientación sobre qué buscar en un proveedor, nuestra guía sobre qué es ITAD y cómo elegir un proveedor detalla los criterios clave.
México es un país de 2 millones de kilómetros cuadrados con actividad económica distribuida en múltiples regiones. Las empresas con operaciones en estados del norte, centro y sureste necesitan proveedores de ITAD capaces de ofrecer logística inversa con cobertura nacional. La concentración de instalaciones de procesamiento en la zona metropolitana del Valle de México y Monterrey deja desatendidas regiones importantes del país.
Muchas organizaciones mexicanas aún no dimensionan el riesgo que representa entregar equipos con datos sin borrado certificado. El costo potencial de una brecha de seguridad derivada de equipos mal dispuestos puede alcanzar millones de pesos en sanciones, demandas y daño reputacional. Sin embargo, la percepción de riesgo sigue siendo baja en comparación con otros mercados, lo que lleva a muchas empresas a tomar decisiones suboptimas en la disposición de sus activos.
Existe una confusión persistente en el mercado mexicano entre el reciclaje electrónico y la disposición profesional de activos. Muchas empresas creen que entregar sus equipos a un reciclador es lo mismo que implementar un programa ITAD, cuando en realidad el reciclaje es solo una de las posibles vías de disposición final —y no necesariamente la que genera mayor valor. Esta confusión lleva a que las organizaciones paguen por un servicio de reciclaje cuando podrían estar recuperando valor a través de remarketing.
Hacia la segunda mitad de 2026 y durante 2027, el mercado ITAD en México experimentará una aceleración impulsada por la publicación del Reglamento de la LGEC y el avance en la definición de los esquemas de REP sectoriales. Las proyecciones sugieren que el segmento formal del mercado podría duplicar su tamaño en los próximos 3 a 5 años, impulsado tanto por la demanda regulatoria como por la creciente sofisticación de las empresas en la gestión de sus activos tecnológicos.
Para posicionar a tu organización de forma óptima en este mercado en evolución, recomendamos las siguientes acciones:
Las empresas que ya tienen un programa ITAD estructurado cuando el Reglamento se publique tendrán ventaja sobre las que necesiten construirlo desde cero bajo presión regulatoria. Un programa implementado hoy genera histórico documental que demuestra compromiso con la circularidad ante reguladores, auditores e inversionistas.
Antes de entregar equipos a un reciclador, evalúa su valor residual. Un equipo que parece obsoleto para tu organización puede tener valor significativo en mercados secundarios. El primer paso es solicitar una evaluación profesional que determine cuánto valor puedes recuperar.
En un mercado donde la LGEC exige evidencia verificable, seleccionar a tu proveedor de ITAD con base en el precio más bajo es una estrategia de alto riesgo. Prioriza proveedores que ofrezcan borrado certificado bajo estándares internacionales, cadena de custodia documentada y reportes de impacto ambiental verificables.
La disposición de activos no debe ser un evento aislado que ocurre cuando los equipos se acumulan en una bodega. Debe integrarse como una fase planificada del ciclo de vida de tus activos de TI, con presupuesto asignado, métricas definidas y revisión periódica de resultados.
Aunque los AGIs para el sector electrónico aún no se publican, incluir cláusulas de responsabilidad posconsumo en tus contratos de adquisición de tecnología es una medida anticipatoria inteligente. Cuando la REP se active, las empresas que ya tengan estos acuerdos negociados estarán en mejor posición que las que necesiten renegociar con urgencia.
El panorama regulatorio mexicano está en plena evolución. La relación entre la LGPGIR y la LGEC, la publicación de normas secundarias y la armonización estatal crearán un marco cada vez más detallado. Mantén a tu equipo de cumplimiento informado y establece un proceso de revisión trimestral de las nuevas disposiciones.
En resumen: El mercado ITAD en México está entrando en una fase de profesionalización acelerada. La combinación de volúmenes crecientes de e-waste, un marco regulatorio cada vez más exigente y la demanda de estándares internacionales por parte de empresas multinacionales crea las condiciones para que la disposición de activos tecnológicos se consolide como una función estratégica dentro de las organizaciones mexicanas. Las empresas que actúen hoy —no mañana— capturarán el mayor valor de esta transición.
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Equipo CircularIT®
Especialistas en gestión de activos tecnológicos y economía circular en México.
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